Los derivados financieros son instrumentos financieros cuyo valor se basa en el precio de otro activo subyacente. Este subyacente puede ser un activo financiero como una acción, bono o índice bursátil; un bien físico como el petróleo, el oro o el trigo; o incluso tasas de interés, tipos de cambio o eventos específicos.
Se llaman «derivados» porque su valor deriva del comportamiento de otro activo. No se posee el activo directamente, sino un contrato que establece cómo se comportará económicamente según las variaciones del subyacente.

¿Para qué sirven los derivados?
Los derivados tienen tres usos principales:
- Cobertura (hedging):
- Se usan para protegerse contra riesgos de mercado. Por ejemplo, una aerolínea puede usar derivados para fijar el precio del combustible y evitar subidas de precio inesperadas.
- Especulación:
- Inversores buscan ganancias rápidas apostando por movimientos de precios. Por ejemplo, un trader puede comprar opciones apostando a que una acción subirá.
- Arbitraje:
- Estrategias complejas para aprovechar ineficiencias de precios entre mercados.
Principales tipos de derivados
1. Futuros
¿Qué son?
Un futuro es un contrato en el que dos partes acuerdan comprar y vender un activo en una fecha futura determinada a un precio fijado hoy.
Características:
- Son contratos estandarizados.
- Se negocian en mercados organizados (como el CME o MEFF).
- Hay una liquidación diaria (ajuste de cuentas al final de cada jornada).
- Requieren depósitos de garantía (margen inicial).
Ejemplo:
Una empresa panadera teme que el precio del trigo suba en 3 meses. Puede comprar futuros de trigo hoy y garantizar su precio, eliminando la incertidumbre.
Riesgos:
Aunque permiten cubrirse, también pueden provocar pérdidas si el precio va en contra de lo esperado. Además, al estar apalancados, una pequeña variación puede implicar grandes pérdidas.
2. Opciones
¿Qué son?
Una opción financiera es un contrato que da al comprador el derecho (pero no la obligación) de comprar o vender un activo a un precio determinado en el futuro.
Tipos:
- Opción de compra (Call): Da derecho a comprar el activo.
- Opción de venta (Put): Da derecho a vender el activo.
Elementos clave:
- Activo subyacente: El activo sobre el que se emite la opción.
- Precio de ejercicio (strike): Precio al que se puede comprar o vender.
- Fecha de vencimiento: Momento en el que expira la opción.
- Prima: Precio que paga el comprador por la opción.
Ejemplo:
Compras una opción call sobre acciones de Apple con strike de $150 que vence en 1 mes. Si la acción sube a $170, puedes ejercer tu derecho a comprar a $150 y vender a $170, ganando la diferencia menos la prima.
Ventajas:
- Permiten protegerse contra movimientos desfavorables.
- Pérdida limitada al costo de la prima (si compras la opción).
Riesgos:
- Son complejas de valorar.
- Si se usan incorrectamente o con apalancamiento, pueden generar pérdidas importantes.
- El valor de una opción depende de muchos factores: precio del subyacente, tiempo, volatilidad, tasas de interés, etc.

3. Swaps
¿Qué son?
Un swap es un acuerdo entre dos partes para intercambiar flujos de caja futuros, basados en diferentes condiciones financieras, durante un período de tiempo determinado.
Tipos principales:
a) Swap de tasas de interés (Interest Rate Swap):
- Una parte paga una tasa fija y la otra paga una tasa variable sobre un principal acordado.
- Se usan para gestionar el riesgo de fluctuaciones de tasas de interés.
Ejemplo:
Una empresa tiene un préstamo con tasa variable, pero desea estabilidad. Firma un swap con un banco para pagar una tasa fija y recibir una tasa variable. Así transforma su deuda en fija, aunque en realidad sigue siendo variable.
b) Swap de divisas (Currency Swap):
- Intercambian pagos de intereses y principal en distintas monedas.
- Útil para empresas que operan internacionalmente y buscan evitar riesgos cambiarios.
c) Swaps de incumplimiento crediticio (CDS – Credit Default Swaps):
- Un tipo de seguro contra el impago de deuda.
- Muy utilizados durante la crisis financiera de 2008.
Riesgos:
- Al ser contratos OTC (no estandarizados ni regulados en bolsa), hay riesgo de contraparte: que una de las partes no cumpla.
- Pueden ser difíciles de valorar o auditar.
Mercados de derivados
a) Mercados organizados
- Contratos estandarizados.
- Negociados en bolsas especializadas (Chicago Mercantile Exchange, Eurex, etc.).
- Mayor transparencia y seguridad (hay una cámara de compensación que garantiza el cumplimiento).
b) Mercado OTC (Over The Counter)
- Contratos personalizados, negociados directamente entre partes.
- Más flexibles, pero también con más riesgos de contraparte.
- Gran parte de los swaps y derivados complejos se negocian OTC.
Ventajas de los derivados
- Gestión del riesgo: Permiten a empresas e inversores protegerse contra cambios adversos en precios, tipos de interés o monedas.
- Acceso a mercados y activos: Con poca inversión inicial (gracias al apalancamiento) se puede participar en mercados que de otro modo serían inaccesibles.
- Alta liquidez: Muchos derivados se negocian en grandes volúmenes.
- Flexibilidad: Especialmente en contratos OTC, pueden adaptarse a necesidades muy específicas.

Riesgos y controversias
1. Riesgo de apalancamiento
- Los derivados permiten controlar grandes sumas con poco capital, pero eso amplifica tanto las ganancias como las pérdidas.
2. Riesgo de contraparte
- Si una de las partes no cumple su parte del contrato, la otra parte queda expuesta.
3. Complejidad y falta de transparencia
- Algunos derivados (sobre todo los estructurados u OTC) son tan complejos que ni siquiera los participantes entienden completamente los riesgos involucrados.
4. Uso especulativo excesivo
- Muchos derivados no se usan para cobertura, sino para apuestas especulativas, lo que puede generar burbujas y volatilidad sistémica.
5. Papel en crisis financieras
- Durante la crisis financiera de 2008, productos derivados como los CDO y CDS desempeñaron un papel importante en la expansión del riesgo y la caída de instituciones financieras.
Ejemplos reales del uso de derivados
- Aerolíneas: Usan futuros y opciones sobre combustible para fijar precios y protegerse de la volatilidad del petróleo.
- Exportadores e importadores: Usan derivados de divisas para protegerse de fluctuaciones en el tipo de cambio.
- Fondos de inversión y bancos: Usan derivados para ajustar su exposición al riesgo o para realizar estrategias de arbitraje.
Conclusión
Los derivados financieros son herramientas potentes que, cuando se utilizan correctamente, pueden ofrecer protección, eficiencia y acceso a oportunidades financieras. Sin embargo, su complejidad, apalancamiento y riesgo inherente los convierten en instrumentos que deben manejarse con mucho cuidado y conocimiento.
Con productos como futuros, opciones y swaps, los derivados permiten a empresas y a inversores adaptarse a entornos económicos cambiantes, protegerse contra incertidumbres y optimizar sus estrategias financieras. Pero su mal uso, como ha ocurrido en el pasado, puede tener consecuencias graves tanto para individuos como para el sistema financiero en general.

